Mendocinos en México

Diez comprovincianos participaron y nos dejaron muy bien en el Mundial de Triatlón que se disputó en la paradisíaca isla de Cozumel.

Nuestros embajadores deportivos fueron Mario Delpodio, José “Pachi” Maimone, Roberto Sciardis, Nicolás Maimone, Claudio Sciardis, Adolfo Mulleady, Rodrigo Juarez, Adriano Delpodio, Luciano Cicchitti y Matías Benecchi.
“Pachi” Maimone llega exigido.
La más exigente
La última jornada de la tradicional cita del triatlón mundial deparó la prueba más exigente, la Standard (1.500 metros de natación, 40K de ciclismo sin drafting y 10K de trote.
La justa deportiva exigió un gran esfuerzo de los atletas ya que se realizó con una elevada temperatura y altísima humedad.
Por la gran cantidad de participantes, debieron realizarse 18 largadas.
Los resultados
Mario Delpodio consiguió ubicarse una vez más dentro de los 10 mejores del mundo en la categoría 70 a 74 años. Fue noveno entre 26 competidores.
José “Pachi” Maimone cruzó la meta en el puesto 12° de la categoría 60 a 64. La foto muestra el cansancio por el esfuerzo de dejar todo en 2 horas 37 minutos y 47 segundos.
Roberto Sciardis también completó la distancia en esta categoría en el puesto 47°.

Mario Delpodio.
Nicolás Maimone se ubicó entre los 20 mejores de la categoría 25 a 29 años con 2 horas 04 minutos y 15 segundos.
En la categoría 55 a 59 se presentaba uno de los duelos locales. Fue ganado por Claudio Sciardis quien finalizó 41° con un tiempo de 2 horas 48 minutos y 21 segundos. Adolfo “Enano” Mulleady fue 45° en 2 horas 51minutos y  39 segundos, con un excelente parcial de trote.
El otro duelo se presentó en la categoría 30 a 34, en la que se impuso el sanrafaelino Rodrigo Juarez, con el puesto 55° y un tiempo de 2 horas 19 minutos y 55 segundos. Mientras que Adriano Delpodio fue 65° en 2 horas 31 minutos y 33 segundos.
El presidente de la Asociación Mendocina de Triatlón, Luciano Cicchitti, se ubicó 46° en la categoría 45 a 49 años con un tiempo de 2 horas 22minutos y 28 segundos.
Por último, Matías Benecchi fue 58° en la categoría 20 a 24 años en 2 horas 25 minutos y 56 segundos.
La elite
Los ganadores de las Finales Elite fueron en damas, Flora Duffy de Bermudas, seguida por la estadounidense Gwen Jorgensen y tercera Charlotte Mc Shane de Australia. La carrera de las mujeres se realizó el día sábado.

Podio de las mujeres elite.
Mientras que el domingo se disputó la gran final en varones, donde la adrenalina fluyó al máximo durante toda la prueba.
Hubo un liderazgo de un grupo de 9 atletas durante el segmento de ciclismo, que logró sacar más de un minuto de diferencia sobre el pelotón perseguidor.
Luego, en el trote, tomaron distancia los hermanos Brownlee y Henri Schoeman de Sudáfrica. Pero en los últimos 400 metros todo cambió: Jonhy Brownlee se descompensó y estuvo a punto de desmayarse, por lo que su hermano no dudó y lo sostuvo hasta cruzar la meta. Allí Schoeman logró consagrarse Campeón del Mundo. Jonhy Brownlee fue segundo y Alistair tercero.

Hubo apelación, ya que se ponía en duda si esa ayuda era antirreglamentaria, pero el tribunal decidió no aplicar sanciones, por lo que el podio se mantuvo tal cual cruzaron la meta.

Podio de los varones elite.

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Vuelo alto…

El “Avión” Cristian Mohamed se adjudicó de manera impecable el K21 San Rafael con un tiempo de una hora 23 minutos y 28 segundos.

El sanrafaelino cumplió con la sana costumbre de hacerse fuerte en su tierra y quedarse con la etapa mendocina de la K21 Series, que se desarrolló la soleada mañana del domingo pasado en el bello Cañón del Atuel.

El Cañón del Atuel regaló toda su belleza. Foto: Facebook, gentileza K21 Series.


“Circuito técnico”

Mohamed en lo más alto del podio. 
Foto: Facebook, gentileza K21 Series.


“Fue un circuito muy técnico, con una bajada muy fuerte y una subida muy intensa. No conocía el recorrido, recién pude hacerlo el sábado anterior en la marcación y creo que es el más lindo que tuvo esta carrera”, declaró Mohamed luego de traspasar el arco de llegada.
El trail runner con mayor proyección nacional que tiene nuestra provincia atraviesa un gran año: ganó las seis etapas de la serie K21 en las que participó.
La K21 es una prestigiosa serie de medias maratones aventura que se corren a lo largo y ancho del país como preparatoria de la K42 Villa La Angostura, la maratón de montaña más popular e importante del país que se corre en la paradisíaca localidad neuquina el 19 de noviembre (hacé click acá para tener información de ella).
La serie continuará el próximo domingo 25 en Ezeiza, Buenos Aires; mientras que en octubre se llevarán a cabo las últimas dos etapas: el 9 en San Martín de Los Andes y el 30 en Ramallo, Buenos Aires.
Las posiciones
La carrera brindó todo tipo de aventuras.  Foto: 
Facebook, gentileza K21 Series.

Mohamed no vio peligrar nunca su victoria: clavó el cronómetro en una hora 23 minutos y 28 segundos, mientras que su inmediato perseguidor, el también mendocino Facundo Moyano lo hizo en una hora y 26 minutos clavados. El podio lo completó el sanjuanino Franco Oro (1:31:07).

En Damas, la ganadora fue la sanjuanina Gisela Tobares, que venía de adjudicarse la etapa de San Juan en el Dique Ullum, con un tiempo de una hora 44 minutos y 13 segundos. Segunda, lejos, llegó la rosarina María Cripovich (1:49:13), mientras que la tercera fue la porteña Andrea Moneta (1:51:29).
En cuanto a la promocional de 10K, la victoria quedó en casa ya que tanto en Caballeros como en Damas, los ganadores fueron Jorge Basualdo (0:54:04) y Valeria Martínez (0:56:42). Al podio masculino lo completaron el porteño Carlos Medina (0:54:12) y el mendocino Rafael Navia (0:54:35); mientras que el femenino la sanjuanina María Soledad Sánchez (0:57:22) y la neuquina Camila Suárez (0: 57:49).
Si querés ver la clasificación completa hacé click acá.
El circuito
La organización propuso un dibujo que comenzó y terminó frente al muelle del lago del embalse El Nihuil y recorrió el Cañón del Atuel.
El terreno se presentó variado, con un camino costeando el río hasta comenzar a rodear el cañón, con un suelo arenoso por momentos, pedregoso por otros y con la clásica vegetación mendocina “áspera”. Contó con una bajada vertiginosa y muy técnica y luego una subida intensa para finalizar con un camino ondulado de arena. 
La carrera, largó a las 10 de la mañana del domingo pasado con un clima ideal para correr: sol por muchos momentos de la mañana y un viento que permitió circular sin problemas.

¡Aventura!  Foto: Facebook, gentileza K21 Series.
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Con la mirada más allá…

Hoy salimos a correr por la montaña con el grupo Horizontes, liderado por un montañista y lasherino de ley: Celso Boccolini.

Para entender la filosofía de este equipo es bueno hablar de su líder, un hombre que conoce las sendas de nuestra cordillera como la palma de su mano, que no puede vivir sin la montaña y que, incluso, para sentirse más cerca de ella habita a los pies de los cerros pedemontanos.

Entre otros antecedentes, Celso detalla que es Técnico Superior en Conservación, corredor federado de esquí alpino, instructor de esquí, andinista, guardaparque, corredor de montaña desde 1998…

Celso Boccolini trotando en las vías del Tren Trasandino. Foto: Facebook, gentileza Celso Boccolini.


Mirar el horizonte

Nuestro montañista  explicó que “el grupo arrancó como Horizontes en 2011 cuando solíamos correr mirando sólo el horizonte; nos gustó la idea de que salíamos pero no sabíamos a dónde llegaríamos…”

Correr mirando el horizonte…Foto: Facebook, gentileza Celso Boccolini.
Deportistas de montaña

Celso nos cuenta que no le gusta que le digan team a su equipo porque esa palabra remite a “competencia y nosotros albergamos a deportistas aeróbicos de montaña  por recreación y salud; aunque también integramos a corredores”.

Horizontes “alberga deportistas aeróbicos de montaña”. Foto: Facebook, gentileza Celso Boccolini.

“Calidad, no cantidad”

El grupo trabaja, “en forma permanente o rotativa, con 18 a 35 personas en diferentes grupos. Por razones de seguridad y logística no es nuestro objetivo trabajar con más gente: apostamos a la calidad y diversidad y no a la cantidad o masividad”.

En Horizontes trabajan con grupos pequeños. Foto: Facebook, gentileza Celso Boccolini.


Metodología de trabajo

En Horizontescomienzan con caminatas para ir aumentando progresivamente la actividad aeróbica en base a un programa de esfuerzo cardiovascular.

Como estamos hablando de un grupo de montaña, también se entrenan progresivamente los niveles de pendiente trabajando sobre sendas y antiguos caminos de montaña: primero desde el Pedemonte a la Precordillera, luego en la Precordillera con desniveles positivos de 250 a mil metros para luego trabajar en altura “la etapa más bella del proceso”.

“Trabajamos con conceptos de equipo liviano en donde los factores movimiento y tiempo son fundamentales”, detalla Celso quien además agrega que los entrenamientos son en diferentes condiciones: de día, de noche, en todo tipo de terreno (arena, ripio, piedra, barro, nieve…) e incluso con viento.

De acuerdo a la etapa de entrenamiento que tenga el deportista es el lugar donde entrena. Foto: Facebook, gentileza Celso Boccolini.


Equipo y servicios

Además de Celso, el grupo de trabajo de Horizontes está compuesto por diferentes profesionales: médicos cardiólogo y deportólogo, kinesiólogo, profesor de educación física, nutricionista, guía de montaña, monitores asistentes e, incluso, un chef de logística para salidas de montaña.

Los servicios que ofrece son entrenamientos de running en salud; talleres y salidas de montaña para la actividad  trailera. En este sentido algunos de los talleres que se dictan son “Equipo de trail running”, “Medicina de montaña y deportiva”, “Metabolismo”, “Hidratación y nutrición”, “Ambiente de montaña”, “Meteorología”, “Técnicas de descenso y tracción”.

Se ofrece entrenar en formato personal y grupal de dos a cuatro veces por semana, en horarios matutino o vespertino. Además salidas de 20 a 30 km con importantes desniveles acumulados, bajo modalidad semiautónoma, los fines de semana en la Precordillera (hasta 3.400 metros), en zonas de altura (de 3.000 a 4.000 metros), zona de embalses y desiertos.

Para cualquier consulta podés visitar la Fan Page de Horizontes haciendo click acá.

Las salidas son de 20 a 30 km con buenos desniveles acumulados. Foto: Facebook, gentileza Celso Boccolini.


Una aspiración

La montaña mendocina es ideal para la práctica de trail running. Foto: Facebook, gentileza Celso Boccolini.


Como dijimos más arriba, Celso es antes que nada montañés, ama la montaña y las actividades que en ella se realizan, empezando, obvio, por el trail running.

Por eso quiso aprovechar este espacio para dejarnos una aspiración que tiene para que día a día más personas se sumen al deporte de montaña.

En este sentido explicó que es importante que los gobernantes “amplíen las fronteras del deporte aprovechando nuestra montaña. No sólo el fútbol y las ciudades contienen a los niños y abuelos. La montaña aeróbica es un mundo inexplorado que debe tenerse en cuenta a la hora de diseñar políticas públicas que la permitan disfrutar, comprendiéndola y respetándola. 

La puesta en valor del running en la cordillera -continuó- permitirá a cada municipio explotar sus propios recursos, abriendo posibilidades a escuelas rurales de montaña, a centros de jubilados, a los clubes, para que tengan otro marco de referencia en actividades y ambientes”.

Para concluir su idea, Celso afirmó que su equipo “elaboró  un programa para incorporar el trail en los niños como deporte de montaña. Sólo si contamos con deporte a temprana edad lograremos masividad: hoy la realidad es que es deporte el trekking, que se practica ya  a edades avanzadas (30, 40 ó 50  años) cuando el cuerpo no ha sido preparado o habituado a las exigencias y esfuerzos de  la montaña”.

La montaña es un lugar espectacular para la práctica del deporte. Foto: Facebook, gentileza Celso Boccolini.


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Inclusión

Una de las herramientas más integradora en la sociedad es el deporte ya que contribuye a mejorar lazos de sociabilidad, fortalece el espíritu y optimiza el desarrollo intelectual, entre otras ventajas.

Como hemos dicho en este espacio, el deporte aleja a nuestros chicos de los peligros de la calle y a través de él podemos ganar el espacio público que, en un gran porcentaje, es ganado por la delincuencia (si te interesa leé la nota haciendo click acá).
Los “locos bajitos” de Rivadavia se divirtien de lo lindo corriendo tras una pelota.

En este marco de ideas es que nos pone contentos que se desarrollen en diferentes rincones de la provincia actividades que promuevan que nuestros “locos bajitos” se diviertan practicando algún deporte.
El pasado domingo ocurrió algo de lo que estamos hablando en un distrito rural del departamento de Rivadavia cuando decenas de pequeños corrieron a lo loco detrás de una pelota para disfrutar de un grato momento e impregnarse de los valores del deporte.

No hay nada más lindo que ver a un chico reírse…
Es que en las instalaciones del Club La Libertad, en el distrito homónimo, se llevó a cabo el encuentro de las Escuelitas de Fútbol Infantil de Rivadavia (E.F.I.R).
La juntada se llevó a cabo en el marco de los festejos por el Día del Niño que tuvo como corolario la entrega, por parte de la Dirección de Deportes de la comuna de Rivadavia, de pelotas de fútbol a cada una de las escuelitas presentes.

Así las cosas recibieron los elementos deportivos las escuelas Fénix, Pastrán, Cumelén, Los Tigres, La Libertad, Racing de Bermejo, San Isidro Sur e Independiente de Reducción.

Los líderes de las escuelitas de fútbol con las pelotas para que sus chicos tengan con qué jugar.
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No al sedentarismo

El próximo sábado 24, la comuna de Godoy Cruz realizará la octava edición de la caminata Latidos Saludables, en adhesión al Día Mundial del Corazón.


Con el tradicional evento, el municipio del Gran Mendoza busca concientizar a la población sobre la necesidad de dejar de lado el sedentarismo, “lo cual repercute positivamente sobre otros factores de riesgo cardiovascular como tabaquismo, colesterol y triglicéridos, diabetes, sobrepeso y obesidad”.

La movida, que es gratuita y comenzará a las 15:30, estará guiada por profesores de educación física y constará de un único recorrido por el Espacio Verde Luis Menotti Pescarmona.

La caminata está organizada por el grupo Gimnasia Preventiva y Reeducativa de la Dirección de Deportes y Recreación de la comuna godoycruceña.

Al finalizar la actividad deportiva, los presentes podrán disfrutar de shows en vivo y sorteos.

Hay que animarse a dar el primer paso hacia una vida saludable.
Cronograma de actividades

– 15:30: inscripción de los participantes en el Espacio Verde Luis Menotti Pescarmona.
– 16:00: Entrada en calor y largada de la caminata
– 17:00: Elongación o vuelta a la calma, shows y sorteos

Por la vida

Afortunadamente en la sociedad se expande cada vez más la costumbre de adoptar conductas saludables.

Es común ver cómo los espacios verdes de las diferentes comunas se llenan de personas andando en bici, corriendo o simplemente caminando.

Para los que nunca han desarrollado actividades deportivas y se ven seducidos a iniciarse en el mundo del deporte, les cuesta dar el primer paso.

Es que necesitan que alguien les dé un “empujoncito”.

Por eso es fundamental que el Estado, a través de sus distintos niveles, realice cada vez más actividades como las caminatas Latidos Saludables.
A aquellos que quieren dejar el sedentarismo y no se animan, desde acá los instamos a que dejen de lado los miedos y vergüenzas y se decidan a adoptar conductas saludables como realizar caminatas periódicas.

Les aseguramos que les mejorará no sólo su salud física sino mental: no hay nada más lindo que pensar y meditar mientras se camina. Ni qué hablar cuando se sale en familia: los vínculos se fortalecen y las sonrisas se multiplican por doquier.


¿Y quién les dice si mañana dejan de caminar y se dedican al trote?

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Punto de inflexión

Punto de inflexión: en matemáticas y geometría,
punto en que la curvatura de una estructura cambia
de convexa a cóncava, y viceversa, y en el que
el momento flector es nulo.
Un punto de inflexión es un punto de cambio.

Como metáfora, en la vida, es un hecho que te cambia para siempre.

Para siempre.

Un desengaño en el amor.

La muerte inesperada de un ser querido.

Un hijo decide dejarte porque, con todo derecho, quiere tomar vuelo propio.

Seamos más optimistas, el nacimiento de un hijo…

Filosofaba sobre los puntos de inflexión de la vida cuando el sábado pasado, en pleno trote por la Precordillera mendocina con un Zonda en altura que secaba hasta el último rincón de mi cuerpo, me acordaba de mi participación, en abril último, en las 100 Millas de la Ultra Fiord (UF), en la mágica Patagonia chilena.

Partí al Sur del país hermano con la ilusión de concretar un desafío muy difícil en un terreno tan bello como salvaje, con dos fracasos deportivos a cuestas (el año pasado no había podido terminar los 170K del UTMB francés y los 100K de la Vulcano Ultra Trail trasandina) y un punto de inflexión producto de un recto al corazón que la vida me estaba propinando.

Lo que no sabía, mientras volaba hacia Punta Arenas y desde ahí vía terrestre a Puerto Natales, era que esa carrera sería parte de ese punto de inflexión que corroboraría que ya no sería el mismo luego de casi medio siglo de vida…

“El bosque encantado”,uno de los tramos más bellos de la Ultra Fiord.

Mantener las formas

Todo el viaje iba con una sonrisa hacia afuera y un dolor hacia adentro, manteniendo las formas y conteniendo las lágrimas.

Iba con la loca ilusión de que la UF me ayudara a tapar uno de los peores fracasos de mi vida, de que un nuevo objetivo deportivo me abriera nuevos desafíos, de que la adrenalina generada a partir del trote y la marcha a lo largo de poco más de 160K alegrara mi corazón.

Sin embargo, el destino diría que las cosas no serían color rosa y que esa carrera bella y difícil me marcaría para siempre… 

Yo ya no era el mismo y la UF lo ratificaría…  

Los fiordos chilenos son majestuosos. Foto:Facebook, gentileza Ultra Fiord.

Salvaje

Promediando la segunda quincena de abril, Puerto Natales nos “regaló” un temporal que había obligado a la organización a cambiar el circuito, suprimiéndole poco más de 20K y evitando un cerro que implicaría un desnivel desde la altura del mar a los 1250 metros.

A pesar de que la distancia fue menor (141K) y el desnivel también, ya que sólo debíamos circular por el Cordón Chacabuco a 850 msnm, la carrera fue terrible por el frío, la lluvia, el agua nieve, la nieve, el barro, la turba y el fortísimo viento.

El clima durante la carrera fue muy hostil. Foto: Facebook, gentileza Ultra Fiord.
Lágrimas, lluvia y nieve

El Chacabuco nos recibió con un viento blanco fortísimo de por lo menos 50 km/h que llevó la sensación térmica a unos -20°C.

Mis piernas habían desandado más de 60 km tras más de 10 horas de trote y marcha.

Mientras las gotas de lluvia y los copos de nieve simulaban las lágrimas en mis ojos, ayudado por los bastones, a duras penas avanzaba paso a paso.

Ya cabeceaba por el sueño (la largada había sido a la una de la mañana de ese viernes 15) cuando, aproximadamente en la mitad de los 8K de extensión del cordón, al costado de la senda miré una tentadora piedra que me invitaba a “descansar”. “¿Me siento?”, me pregunté. Y tras un segundo de duda me respondí: “Eso es el camino a una hipotermia y a una probable muerte”.

El Cordón Chacabuco fue el tramo más complicado, por el viento blanco y la nieve. Foto: Facebook, gentileza Ultra Fiord.
Hija y angelito

De tal manera que seguí armado tan sólo con mi fuerza de voluntad y la mística del corredor de montaña: “Cami (mi hija) me espera en la meta, cada carrera se la dedico y no le puedo fallar ¿Y si un angelito que busco hace tiempo me recibe con una sonrisa?”

Alegría

Pasado ese momento crítico, los kilómetros y dificultades fueron pasando y, tras poco más de 30 horas y alguna que otra lágrima, crucé la meta.

Estaba feliz por haber terminado una competencia tremendamente compleja, lo que me daba fuerzas para seguir probando en las ultras distancias y en algún momento saldar la deuda de la UTMB.

La carrera no dio respiro en ningún momento. Foto: Facebook, gentileza Ultra Fiord.

Muerte

Luego del titánico esfuerzo me fui a descansar. Cuando me levanté, sonriente, posé para una foto con el fin de postearla en las redes sociales. Ahí, en el hostel que paraba, me llega el rumor de que “habría” fallecido un corredor.

El instinto de periodista afloró inmediatamente por lo que comencé a chequear la posible 
noticia.

Así, hablando con corredores escuché a varios que otros les contaron que vieron en el Cordón Chacabuco a un mexicano que se llamaría Arturo “con la mirada perdida, con la capucha de su rompevientos suelta, en shorts y sentado en una piedra. Allí habría fallecido por hipotermia”.

En off, los carabineros de Natales daban a entender que era cierta la especie. “Es una persona de nacionalidad mexicana, se llama Arturo Martínez Rueda”, me dijo un agente del orden, que me explicaba que una patrulla del grupo de elite de su institución había ido a rescatar al atleta. Sin embargo, en on, decía que “hasta que no tengamos el cuerpo acá no podemos hablar de muerte”.

A la noche de ese mismo sábado, en la ceremonia de entrega de premios, el organizador de la carrera pidió un minuto de silencio “por Arturo”. Y explicaba lo difícil y lo bien preparado que había que estar para correr en el extremo Sur chileno.

El domingo fui a rechequear la información a Carabineros donde me topé con hermetismo y lo único que me dijeron fue que no podían dar por confirmada la muerte.

Sin embargo, todos los caminos conducían invariablemente a una triste realidad: Arturo había fallecido.

La inmensidad de la Patagonia chilena es avasallante… Foto: Facebook, gentileza Ultra Fiord.
Dolor de padre

Seguí recabando información para redactar mi crónica que iba a volcar ese mismo domingo al desaparecido Diario Estadio.

De esta manera me enteré de boca de otros corredores que en el primer Drop Bag de la competencia, sito en el km 49 del circuito en una confortable hostería donde paramos a comer y recargar fuerzas, oyeron a Arturo decir que iba a seguir y terminar la carrera “porque no le puedo fallar a mi hija…”

Sorprendido, me lleno de preguntas: “¿No escuché eso antes? ¿No me lo dijo mi conciencia en el mismo punto que falleció Arturo? Yo pensé sentarme en una piedra cuando estaba exhausto y decidí seguir porque mi hija y un angelito me esperaban en la meta…¿No seré yo el muerto y veo todo esto “desde el más allá”?

Me pellizqué.

Comprobé que estaba vivo y, aún a pesar de la abundante información que había recabado, empecé a revisar Facebook para buscar más detalles y darle forma a mi relato.

Allí me topo con algo que me conmovió: cuando un atleta daba por confirmada la muerte de Arturo, su hija, Sofía, le había contestado con vehemencia que su papá tenía mucha experiencia en carreras de montaña y que no había que darlo por muerto. “Está vivo”, dijo tajante.

Me estremecí.

Y lloré.

Decidí no publicar nada hasta que bajaran el cuerpo de Arturo porque primó mi dolor de padre antes que mi instinto de sabueso de la noticia.

 “¿Quién soy yo para quitarle la ilusión a una niña (*)?”, me pregunté. Y la conciencia me dictó que esa ilusión era más importante que mi exclusiva.

Lo que te da en belleza, Ultra Fiord te lo exige en esfuerzo. Foto: Facebook, gentileza Ultra Fiord.
Punto de inflexión

Mi experiencia en la UF me confirmó que estaba en un punto de inflexión de mi vida.

Antes de partir, en el umbral de mi segundo siglo de existencia, por un golpe al corazón, tenía la certeza de que ya no iba a ser la misma persona.

Después de la UF supe que ya no iba a ser más el mismo atleta porque tomé conciencia que la muerte nos rondó muy cerca y que te puede sorprender en cualquier senda si no tomás todos los recaudos: con la montaña no se jode. Aún así decidí que a pesar de los riesgos nunca dejaría el trail running. Y hoy lo reafirmo.

Con la UF también me di cuenta que nunca más iba a ser el mismo periodista, porque mi costado paternal cedió al del sabueso de la noticia.

(*) La hija de Arturo se llama Sofía. Es toda una mujer: en la nota empleo el término “niña” porque para los padres nuestros hijos serán siempre nuestros niños y ella se convirtió, en cierta medida, en hija de cada uno de los participantes de la Ultra Fiord 2016. Siguiendo el ejemplo de su papá, es ultramaratonista de montaña.

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¿Qué hacer cuando hay Zonda?

Estamos en un período del año en el que el bravo viento seco es frecuente, por lo que los deportistas debemos tomar muchas precauciones a la hora de salir a entrenar.


Sabemos que el Zonda (*), que nos martiriza entre mayo y noviembre, nos afecta física, anímica y mentalmente y que puede tener severas implicancias en nuestra salud, máxime si sometemos el cuerpo a grandes esfuerzos.

Está por demás demostrado que el temido Zonda produce problemas respiratorios, mareos, dolores de cabeza y sensación de agotamiento y que puede ser muy peligroso para los asmáticos.

El team “Horizontes” de Celso Boccolini salió ayer a correr y tomó las medidas del caso para combatir los efectos del Zonda en altura que se estaba registrando. Foto Facebook, gentileza de Celso Boccolini.

Lo básico

Es áspero el trote cuando hay Zonda, aún en altura.
Para combatir los efectos del Zonda lo primero que tenemos que saber es si este fenómeno se está registrando o se va a registrar a los efectos de estar preparados y tomar las medidas preventivas del caso.

En este sentido hay que hacer algo tan simple como escuchar o leer los pronósticos del tiempo en los medios de comunicación o en las webs especializadas.

Por ejemplo, se puede escuchar en Radio Nihuil los informes diarios que a las 7:15, aproximadamente, da el doctor Federico Norte o visitar la web del Servicio Meteorológico Nacional (hacer clikc acá).

Si nos olvidamos de consultar los pronósticos, nos daremos cuenta de que hay Zonda en altura si observamos en el cielo nubosidad del tipo “altocumulos-lenticularis”, que tiene forma de lenteja, almendra o plato volador.

Qué hacer

Cuando salimos a correr a la montaña y hay Zona en altura es fundamental la hidratación. Foto: Facebook, gentileza Soledad Frías.

Si hay Zonda en altura y detectamos en nuestro cuerpo sus efectos perjudiciales aconsejamos a los que están dando los primeros pasos en el mundo del running que se “guarden” y esperen hasta que se disipe el fenómeno.

Para los más experimentados, si salen a correr, es fundamental la hidratación antes, durante y después del ejercicio. Para el durante, es fundamental salir con agua en mochila con camel bag o caramagnolas en la cintura.

También es muy importante salir con una gorra o buff en la cabeza, anteojos para proteger los ojos del sol y el polvo, protector solar y pañuelo o buff para cubrir boca y nariz por si el viento baja al llano.

Si empezamos a correr y nos empezamos a sentir muy mal, bajamos el ritmo paulatinamente y dejamos el ejercicio para una buena ocasión (calles, montañas y senderos siempre están).

Obvio que es altamente inconveniente correr si el viento bajó al llano, no sólo por los efectos sobre nuestra salud sino porque estamos sometidos a eventuales caídas de ramas u otros objetos por efecto de las ráfagas.

Los runners siempre queremos correr. Es bueno tener actitud pero debemos tomar los recaudos para minimizar riesgos como los del Zonda. Foto: Facebook, gentileza Mónica Barrera.

(*) Viento Zonda
Es un viento caliente y seco que sopla en el  occidente de la Argentina, a sotavento de la Cordillera de Los Andes, entre los 38 grados de latitud sur y el sur de Bolivia. Pertenece al grupo de los vientos que descienden desde la cresta de la montaña al valle o el llano.
Es similar al fohen de los Alpes Europeos; al chinook de la Cordi­llera Rocallosa en Estados Unidos y Canadá; al berg-wind de  Sudáfrica; al norwesterly de Nueva Zelanda.
La  climatología del fenómeno muestra una distribución anual  con un máximo en invierno.
La  mayoría de los casos ocurren entre mayo y noviembre y más de la mitad de los eventos se registran entre mayo y agosto  (otoño-invierno). La mayor o menor frecuencia está condicionada a la altura sobre el nivel del mar y a la distancia de la localidad respecto de la Cordillera y Precordillera.
El viento Zonda tiende a soplar con mayor frecuencia de tarde, a  la  hora de la temperatura máxima y con menor frecuencia de madrugada, con un mínimo a la hora de salida del sol. El calentamiento diurno influye sobre el aire frío de capas bajas y disminuye su contraste térmico, permitiendo la  irrupción del viento en el llano. En la montaña, inversamente a lo que sucede en el llano, las horas de mayor frecuencia corresponden a los momentos posteriores a la salida del sol. Esto podría ser consecuencia del efecto de la brisa montaña/valle. En los niveles más altos el viento presenta mayor rafagosidad.
El viento Zonda se produce por el ascenso de aire húmedo desde el Océano Pacífico a barlovento de la Cordillera de Los Andes y por el posterior descenso orográfico de una masa de aire prefrontal que en  la cúspide de la Cordillera se presenta como un viento frío que se fue calentando al descender. El viento Zonda en el llano arrastra gran cantidad de polvo especialmente en agosto, al finalizar la estación seca, que en Argentina centro-occidental es en invierno.
Hay muchos casos de viento Zonda en la montaña que no aparece en el llano. Este es el llamado “Zonda de altura”. La nubosidad (del tipo “altocumulos-lenticularis”) en forma de lenteja, almendra  o plato volador identifica visualmente a este fenómeno.

Autor: doctor en meteorología Federico Norte (click para ver la fuente)

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San Juan “copó” Palmira

Los sanjuaninos Fabio Figueroa y Cecilia Zagarra se adjudicaron la segunda fecha del Circuito Mendocino de Duatlón, que se llevó a cabo el sábado pasado en la ciudad de Palmira.

Algo más de 70 atletas desplegaron toda su vitalidad a pesar de la calurosa jornada, consecuencia de un viento Zonda en altura que viene afectando Mendoza desde el viernes pasado.
La competencia, que se desarrolló en las principales calles y carriles palmirenses, consistió en 5K de trote, 20K de bicicleta para terminar con 2,5K más de trote.

Los atletas dieron todo, a pesar del Zonda en altura.


Desarrollo
La largada fue en el parque La Palmira y, desde el vamos, la competencia fue liderada por los sanjuaninos Fabio Figueroa e Ignacio Ávila Rossi, quienes estuvieron juntos los dos primeros tramos de la carrera.
Sin embargo, en los últimos 2,5K de trote Figueroa sacó un plus para quedarse con la prueba en 58 minutos y 16 segundos, mientras que Ávila Rossi llegó a la meta 35 segundos más tarde.
Tercero fue el mendocino Leandro Reitano, quien clavó el cronómetro en 59 minutos y 16 segundos. Leandro tomó esta carrera como preparatoria con vista a su participación en el mundia XTerra que se realizará en Hawaii.
El podio lo completaron Carlos Poblete y Ernesto Haurie.

Las damas
Entre las mujeres, Cecilia Zagarra fue líder indiscutida con un tiempo de una hora 08 minutos y 33 segundos. Tan arrollador fue su desempeño que culminó 13º en la general.
La tunuyanina María del Valle Arenas (1:15:23) fue la segunda; la sanrafaelina  Lucina Jacomy (1:18:16) fue tercera; mientras que Juliana Jofré y  Alejandra Basles completaron el podio.

Las postas
Casi 20 equipos participaron en las duplas, que fueron encabezadas por el equipo de Julio Lorca y Alex Pereyra con un tiempo de 59 minutos clavados.
Segundos fueron Rodolfo Carboni y Felipe Pelleritti (59:13) y terceros Fabrizio Torres y Raúl Giuffre, quienes también lograron bajar la hora de competencia.

El podio de la general.
El futuro
La tercera y última fecha del Circuito Mendocino de Duatlón se desarrollará en Godoy Cruz con fecha a confirmar.
La primera se había desarrollado en La Paz el 27 de agosto y se la adjudicaron los entrerrianos Maximiliano Caino y Victoria Rivero.

Fotos: Javier Escudero

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Maestra runner

“Algo va mal en la sociedad cuando un profesor
cobra menos que un deportista”
Kilian Jornet

Sostengo que un país no es grande por sus recursos naturales sino por las personas que viven en él: con materia gris puede ser una potencia.
Sino explíquenme cómo Japón, en el mundo, es la tercera economía más grande (sólo está detrás de EEUU y China), el cuarto exportador e importador, el segundo país con la menor tasa de homicidios, las mujeres tienen la segunda mayor esperanza de vida y registra la tercera menor mortalidad infantil.
La “Tierra del Sol Naciente” es un archipiélago de 6.852 islas con una superficie apenas superior que nuestra Provincia de Buenos Aires y con muchísimos menos recursos naturales que el estado bonaerense.
Si hago comparaciones entre los índices de calidad de vida de Japón y Buenos Aires tendría que cerrar el blog y largarme a llorar desconsoladamente.
Pero simplemente diré lo que a mi juicio marca la diferencia: la educación.
Pensaba ayer estas cosas mientras sufría como marrano al hacer un fondo de 35K, con viento Zonda en altura,  por las vías del Tren Trasandino (Las Heras) y el cerro Cocodrilo (Luján de Cuyo).
En ese momento de “martirio” runner, donde sólo podés zafar del mal momento haciéndote fuerte en lo mental, fue cuando pergeñaba esta columna para rendirle un humilde homenaje a nuestros maestros, artífices de la educación de nuestros niños, que son nuestro futuro y de cómo se formen dependerá cuán grande será nuestra Patria.
Por ello decidí hacerlo rescatando el ejemplo y la historia de una docente anónima que, además de enseñar con amor y dedicación en dos escuelas (una a la noche), es madre de tres hijos y, como si fuera poco, runner.

Gabriela Guayama, ejemplo de docente, madre y deportista.
“Cuando no corro me falta algo”
Orgullosa exhibe su medalla finisher.
Así las cosas, recordé a mi amiga Gabriela Guayama.
Gaby, como la llaman sus amigos, tiene 48 años, estudió el profesorado de Enseñanza Elemental en la UNCuyo y actualmente trabaja, de 21 a 7 horas, en la Escuela Hogar Eva Perón y, de 13 a 18 horas, en la Escuela Ramón Guevara del Barrio Santa Teresita, Las Heras. Es mamá de tres hijos: Julio (25), que está por recibirse de licenciado en Programación de Sistemas; Lucio (17), pronto a egresar del secundario, y Anita, un sol que día a día supera su autismo gracias al amor de sus seres queridos.
A pesar de sus múltiples obligaciones diarias, que incluyen una activa militancia política y social, la Gaby se hace siempre tiempo para no dejar de practicar running, una pasión que la cautivó hace unos tres años.
Entrena en Alto Running. Gracias a la múltiple oferta de horarios del team del profe Juan José Altamirano, casi siempre encuentra un “huequito” para poder prepararse en las artes del trote, aún a pesar del cansancio lógico por las múltiples obligaciones laborales y de la responsabilidad de madre, que incluye el cuidado y educación de sus hijos y el mantenimiento de su hogar.

Gaby siempre tiene sonrisas para regalar.
“Por los horarios del trabajo y las obligaciones de la familia se me hace muy difícil entrenar pero el trote ya es parte de mi vida y cuando no corro siento que me falta algo…”, me dice mi amiga con una sonrisa cómplice y pícara en el rostro.
Inmediatamente empieza a agradecer a su padres y a Verónica, la asistente de Alto Running, porque “me cuidan a Anita” y por supuesto a sus profesores “Matías (Fernández)  y Juanjo (Altamirano) que me tienen paciencia y me dan todas las posibilidades para que siga entrenando”.
Para saber lo difícil que se le hace poder seguir corriendo es bueno que cite cómo se siente cuando entrena a la mañana. “Me quedo dormida…”, dice entre risas y explica que dentro de poco va a entrenar “a la tarde, antes de entrar a la Escuela Hogar”.
Leona
Gabriela Guayama es una leona.
Leona de la vida, porque nunca se rinde. Porque sabe cómo enfrentar innumerables obstáculos, como llevar sola y con valentía en su casa la educación de sus tres hijos, o trabajar a doble turno para tener un ingreso económico mínimamente digno.
Leona de la vida porque a pesar de las adversidades va repartiendo a cada paso sonrisas y chistes a sus amigos y amor y educación a sus hijos y alumnos.

Leona de la vida porque no sólo trabaja casi todo el día en una tarea fundamental para el desarrollo de nuestra sociedad sino porque además milita activamente política y socialmente y porque, como si fuera poco, se da maña para practicar running, una pasión que la envolvió y no largará jamás. 


Mendoza Corre, en su sección personajes, rescata no sólo a los atletas más notables en lo competitivo sino también a esos héroes anónimos que, como Gaby, son ejemplos que deben hacerse conocer para que sean imitados en una sociedad enferma de facilismo.

Gaby junto a su hija Anita, quien también se dedica al trote.

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Trail runner peregrino…

El mendocino Gustavo Sánchez Digregorio recorrió al trote el famoso camino de Santiago de Compostela: desandó 870 km desde la localidad francesa de Saint Jean Pie de Port hasta la ciudad gallega que le da nombre a la mítica ruta que es transitada por cientos de miles de peregrinos y deportistas todos los años.

Espectacular vista del camino de Santiago de Compostela.

“Fue la experiencia más rica de mi vida”.
Fueron 21 días de una de esas travesías que te marcan de por vida: mezcla de sacrificio físico, corazón y fe. Sacrificio físico porque sometió su cuerpo a un esfuerzo supremo. Corazón porque, cuando las piernas no daban más y los pies estaban llenos de ampollas, recurrió a la fibra íntima que mueve a cualquier trail runner. Fe porque como católico puso a prueba lo que mueve a todo creyente.

Gustavo, un bancario próximo a cumplir su “primer medio siglo” de vida, divorciado y padre de tres hijas de 21, 18 y 13 años, planificó durante un año una aventura que, afirma sin duda alguna, terminó siendo la “experiencia más rica de mi vida”.

En esta nota trataremos de reflejar las vivencias de un aventurero al cual el trote le cambió la vida, porque lo llevó a recorrer caminos que nunca se imaginó… 

Durante la travesía, el peregrino se topa con postales de todo tipo.

Su historia runner 
Cada uno se traza su camino según cómo quiera vivir la vida.
El diálogo que mantuvimos con Gustavo, recién arribado de Europa, comienza con su historia deportiva que la relata con una pasión conmovedora.
Así,  se nos larga a contar que “empecé a trotar hace unos 10 años alrededor del lago de nuestro Parque San Martín gracias a Leonardo Toledo, un amigo que en ese momento presidía A.Ma.Vet (Asociación de Maratonistas Veteranos)”.
Y continúa con plena pasión runner recordando que luego conoció a la gloria del triatlón mendocino Raúl Turco Lemir, quien lo llevó al desaparecido Nike Running Team, “donde me prepararon para correr maratones de calle. Luego empecé con la montaña y me propuse realizar el Cruce Columbia (*) en el 2015, donde me sentí muy bien corriendo tres días consecutivos. Ahí me surgió la idea de esta travesía”.
Nuestro trotador peregrino remarca que su actual entrenador es el profesor Martín Romero, con quien preparó, desde el aspecto físico, su aventura. “Martín me apuntaló en forma permanente”, destaca con un gesto en su rostro de eterno agradecimiento.

El mate, fiel compañía de todo argentino de ley…
La ruta
Gustavo nos explica que eligió recorrer la opción más larga de la ruta de Santiago de Compostela.
Así nos detalla que optó por “el Camino Francés: partí el 31 de julio desde tierra gala, más precisamente de Saint Jean Pie de Port hasta Santiago de Compostela, a donde arribé el 21 de agosto. Fueron en total 870 km. Se arranca subiendo los Pirineos para luego cruzar por todo el norte de España, de oeste a este”.

Así las cosas, nos relata cómo preparó la aventura: “Programé un promedio de 45 km diarios. Digo promedio porque dependía de la altimetría del terreno y de los albergues disponibles: hubo unos días en los que hice 35 km y otros en los que llegaba a hacer 50 km”.

En la ruta te topás con la historia…
En ese marco, se le ilumina la cara al rememorar los paisajes con los que se maravilló: “Son hermosos y muy variados según la región. La llegada a cada pueblo es muy distinta: la campiña francesa; los bosques en los Pirineos; los campos sembrados de trigo, girasol, vid, olivos;  las verdes montañas de Galicia…”

La aventura y las anécdotas
Gustavo nos cuenta que “en el punto de partida te entregan un ‘Pasaporte’ que te acredita como peregrino y que debés presentar en cada albergue habilitado para tal fin. En cada refugio y en cada pueblo te lo sellan para comprobar el tránsito (puede ser sellado en una oficina de turismo, en una iglesia o por la guardia civil).

El pasaporte de Gustavo que acredita que atravesó entera la ruta de Santiago de Compostela.

El trail runner destaca que la gente de todos los pueblos y ciudades que atravesó “es muy predispuesta y colabora con los que peregrinan, que en su mayoría caminan a razón de 25 km diarios. Yo intenté correr la mayoría del tiempo, teniendo en cuenta que en la mochila llevaba todo lo que necesitaba, hasta la bolsa de dormir ya que en los refugios sólo había cama con un colchón y una almohada”.

A lo largo de la ruta es palpable la solidaridad de los lugareños para con los peregrinos.

En este último aspecto se explaya detallando que “en la mayoría de los albergues hay cocinas donde podés hacerte la comida. Como anécdota puedo rescatar que en un refugio éramos 86, la cocina era muy chica ¡y con un chef Italiano cocinamos para todos! Fue muy divertido”.
Gustavo y el chef italiano con quien prepararon una cena para 86 peregrinos.

Luego rescata con gran satisfacción que “saliendo de León me encontré con un grupo de mendocinos que hicieron el camino en bicicleta. Eran 16, entre ellos mi hermano, quien ese día me acompañó más de 30 km, mientras su grupo nos esperaba en el Hospital de Orbigo con un almuerzo improvisado de sanguchitos de fiambre y cervezas a la sombra de unos nogales. Es hermoso compartir un mismo objetivo, aunque el medio de transporte sea distinto. Ese día fue inolvidable…”

Gustavo con su hermano y 15 mendocinos ciclistas con quienes se topó en el
camino y con los que pasó “un día inolvidable”
Arribo mágico y corazón de oro
Ya culminando con su relato, Gustavo recuerda con emoción que “el día que llegué a Santiago de Compostela fue mágico. Esa jornada caminé 57 km. Digo caminé porque las ampollas en los pies ya no me permitían correr. Pero existe una fuerza interior que todo lo puede y los 21 días de esfuerzo físico fueron superados por la fuerza del corazón, que en ningún momento dejó de crecer….”

Arribo a Santiago de Compostela.

FOTOS: Gentileza Gustavo Sánches Digregorio

(*) El Cruce Columbia es una ultramaratón de montaña que se corre todos los años en las Patagonias argentina y chilena. Se corre en tres etapas, totalizando cerca de 100 km. Es uno de los trails más populares y prestigiosos de nuestro país.

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